Los robots se quedarán con el trabajo humano, pero más lento de lo que se cree

Un nuevo informe sugiere que la automatización acabará con gran parte de las tareas que forman los trabajos, pero no con los puestos enteros

  • Miércoles, 18 de enero de 2017
  • Por Jamie Condliffe

Sabemos que la automatización está afectando al mercado laboral, pero las previsiones en cuanto a cómo de rápido y dramático será su impacto no coinciden. Un nuevo informe sugiere ahora que todo podría suceder más lento de lo que algunos habían predicho. 

El mes pasado, se publicó que Foxconn tiene planes de reemplazar por robots prácticamente a cada trabajador humano en algunas de sus fábricas. Más preocupante para quienes trabajen en una oficia puede ser la noticia de que una aseguradora japonesa estaba despidiendo a más de 30 empleados porque la inteligencia artificial (IA) puede calcular los pagos igual de bien que los humanos. No es de extrañar entonces que dos tercios de los estadounidenses crean que los robots pronto asumirán la mayor parte de los trabajos realizados por personas en la actualidad.

Sin embargo, y según un estudio sobre la automatización, el empleo y la productividad publicado por McKinsey Global Institute -la división de investigación de la consultora McKinsey& Company-, el ritmo del impacto de la automatización sobre la mano de obra podría ser menos intenso lo esperado. Según la consultora, la economía tiene más que ganar de la colaboración entre humanos y robots durante el futuro próximo.

El análisis de la consultora divide el trabajo por actividades o tareas en lugar de por los puestos o roles de trabajo. Son las tareas lo que puede automatizarse, no los puestos enteros. Después de todo, hasta los ejecutivos de mayor nivel tienen algunas tareas de las que podría ocuparse un robot.

Los resultados demuestran que hasta la mitad de las actividades laborales de hoy podrían ser automatizadas para 2055. Pero mientras que los resultados sugieren que el 60% de todos los trabajos podrían ver sus tareas fundamentales asumidas por robots, también demuestran que tan sólo el 5% de los empleos se automatizarán por completo. En otras palabras, el análisis sugiere que durante los próximos 40 años la mayoría de los trabajos cambiarán, o en el peor de los casos irán a menos, pero no desaparecerán.

Eso contrasta bastante con otras predicciones sobre el futuro del trabajo. Tal vez las más lúgubres sean las de los investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) Carl Benedikt Frey y Michael Osborne. Su análisis sugiere que hasta el 47 % de los empleos de Estados Unidos estará en riesgo a causa de la automatización durante los próximos 20 años.

En declaraciones a el New York Times, uno de los autores del informe de McKinsey, James Manyika, explicó, a su juicio, una de las razones por las que la destrucción de empleos podría ser más lenta de lo que otras habían estimado. “El cómo afecte la automatización al empleo no dependerá solamente de lo que resulte técnicamente viable, que es en lo que suelen centrarse en los tecnólogos”, explica.

De hecho, su informe argumenta que para recoger los beneficios económicos de la automatización, los humanos tendrán que trabajar mano a mano con los robots durante bastante tiempo. La empresa cree que la mejora de la eficiencia que supondría una mano de obra robótica apoyada por la IA podría impulsar la productividad mundial hasta un 0,8 %, pero sólo si los humanos siguen trabajando. Tiene sentido: los humanos aún tendrán que vivir, y los beneficios económicos de la robótica podrían consumarse rápidamente si se paga a las personas por no hacer nada.

Sin embargo, el informe no ofrece ninguna pista acerca de cómo los humanos encontrarán nuevos trabajos a medida que las máquinas asuman los actuales; simplemente señala que tendrán que hacerlo. Así que nos queda bastante de lo que preocuparnos en cuanto al futuro del empleo, aunque quizá tengamos más tiempo del que creíamos para encontrar una solución.